CARTA A LA PRINCESA KATERINA KIPPENBERG (fragmento)
"Sopla la bora dos veces por semana y el gran viento (siroco) cinco veces. Lo llamo gran viento cuando uno está constantemente ocupado en sujetarse el sombrero, y bora cuando uno teme romperse un brazo. El otro día fui arrastrado cuatro pasos por el viento. Y el año pasado, un hombre prudente, que se encontraba al borde de esta ciudad tan pequeña, pernoctó en un albergue por no atreverse a volver a su casa por miedo a la bora."